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Explosions de nuages de
vapeur non confinées: evaluation des surpressions.
Unconfined Vapour Cloud Explosions (UVCE): overpressure evaluation
Redactor:
Emilio Turmo Sierra
Ingeniero Industrial
CENTRO NACIONAL DE
CONDICIONES DE TRABAJO
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Este tipo de
explosiones es uno de los peligros de consecuencias más graves
en las industrias de proceso. Un escape de una sustancia
inflamable (líquido volátil, gas o gas licuado), si no es
cortado a tiempo, puede originar una nube de considerables
dimensiones con gran probabilidad de encenderse con cualquiera
de los diversos focos de ignición presentes en toda planta
industrial, produciendo una deflagración o un incendio rápido
que afectará a personas e instalaciones dentro de su radio de
acción.
En esta nota
técnica se presenta la metodología para evaluarlas
sobrepresiones generadas en tales siniestros. |
Conceptos básicos
Las explosiones
consideradas en este documento son las Explosiones de Nubes de Vapor
No Confinadas, traducción de la expresión inglesa Unconfined Vapour
Cloud Explosion (UVCE) que se puede definir como: Deflagración
explosiva de una nube de gas inflamable que se halla en un espacio
amplío, cuya onda de presión alcanza una sobrepresión máxima del orden
de 1 bar en la zona de ignición.
Las explosiones no
confinadas ocurren al aire libre y generalmente son originadas por un
escape rápido de un fluido inflamable junto a una dispersión moderada
para formar una nube inflamable muy grande de aire e hidrocarburo.
Las explosiones
confinadas son las que ocurren con alguna barrera de contención.
Ejemplos de este tipo son las que suceden en recipientes o tuberías.
También se incluyen las explosiones dentro de edificios. Las
explosiones al aire libre que encuentran diversos obstáculos como
pueden ser equipos de proceso, paredes de edificios, etc., pueden
alcanzar cierto grado de confinamiento y turbulencia originando
sobrepresiones superiores a las de explosiones no confinadas.
En general las
explosiones de nubes de vapor no confinadas son deflagraciones y en
contadas ocasiones se han transformado en detonaciones. Esto ha sido
ocasionado por las causas anteriores que provocan cierto confinamiento
y a las que también se puede añadir las fuentes de ignición potentes.
La diferencia entre deflagración y detonación está en que en la
primera la velocidad de propagación del frente de llama es inferior a
la del sonido y en la segunda es superior.
En el caso en el que no
se alcanzase una deflagración, se tendría un incendio rápido en forma
de llamarada que se podría definir como un incendio con llama
progresiva de difusión o premezclada con baja velocidad de llama sin
producir onda de presión. Su efecto más importante sería la radiación
térmica. Este tipo de incendio se ve favorecido por un escape
permanente de un fluido inflamable junto a una reducida dispersión del
mismo.
La onda de choque que
se propaga en el aire tiene una serie de características o parámetros
que pueden ser medidos y otros que pueden correlacionarse según los
daños provocados.
El parámetro
generalmente más definido y medido es la sobrepresión generada
por la onda de presión no perturbada conforme se propaga a través del
aire. En la figura se muestra gráficamente el valor de la presión en
función del tiempo.

Fig. 1 Variación de la
onda de presión de una explosión
Antes de la llegada del
frente de choque, la presión existente es la presión ambiental
atmosférica P0. En el tiempo de llegada ta de la
onda de choque, la presión sube abruptamente (discontinuamente en una
onda ideal) hasta un valor Ps+ + P0.
A partir de ese momento la presión decae hasta alcanzar la presión
ambiental en un tiempo ta + T+, pasando
seguidamente por una disminución de presión o vacío de amplitud P0
y finalmente retorna al valor ambiental P0 en un tiempo
total ta + T+ + T-.
El valor P0+
o simplemente P0 recibe el nombre de sobrepresión
incidente máxima y es la sobrepresión que se registraría en un
lado de una estructura por lo cual se la llama también sobrepresión
lateral máxima o simplemente sobrepresión máxima. La
sobrepresión máxima que existe en una onda de choque antes de que sea
afectada por alguna estructura u obstáculo, es por lo tanto
frecuentemente referenciada como la sobrepresión lateral máxima. Esta
sobrepresión lateral máxima se define como la presión que se
registraría con un sensor situado en el lado de una estructura,
paralelo a la dirección de propagación de la onda de choque.
Si el frente de choque
impacta sobre una superficie sólida, plana y rígida con un cierto
ángulo ocurre una reflexión. Se da el nombre de sobrepresión
reflejada Pr a la sobrepresión que se generaría en una
estructura perpendicular a la dirección de propagación de la onda de
choque.
Tanto la sobrepresión
lateral como la reflejada son estáticas.
Existe otra presión
llamada presión dinámica que se manifiesta por un efecto de
viento, arrastre y derribo de los obstáculos desplazables. La presión
dinámica Q tiene un valor definido por:
en donde:
r = densidad del aire
por detrás del frente de choque
u = velocidad de las
partículas de aire
La velocidad de las
partículas está dada por la fórmula:
c0 =
velocidad del sonido en el aire (330 m/s)
P0 = presión
absoluta ambiental por delante M frente de choque (105 Pa)
r = razón de los
calores específicos del aire = Cp/Cv = 1,4
Ps =
sobrepresión lateral máxima
La fórmula de la
presión dinámica es:
para g = 1,4
El valor de la
sobrepresión reflejada máxima Pr citada anteriormente es
función de la sobrepresión lateral máxima Ps y de la dinámica Q según
la relación:
para el aire g = 1,4 se
tiene
sustituyendo Q por el
valor dado anteriormente:
Para ondas de choque
débiles Pr = 2 Ps ya que el valor de Ps
es despreciable frente a P0. En cambio para ondas de choque
fuertes se aproxima a ocho veces la sobrepresión lateral máxima.
Otro parámetro útil
para evaluar consecuencias en las explosiones es el impulso
específico is que se define como el impulso total por
unidad de superficie. La magnitud impulso es el producto de una fuerza
por el tiempo que actúa y en el impulso específico es el producto de
la sobrepresión por ese mismo tiempo. Si estas magnitudes no son
constantes, el impulso sería la integral de la fuerza variable en
función del tiempo multiplicada por cada uno de los diferenciales de
tiempo en que se divide el tiempo que actúa.
Experiencias extraídas de accidentes
Pietersen y Huerta
(1985) han investigado las características claves de 80 incendios con
llamarada. La transición de incendio a deflagración se ve influenciada
por la expansión térmica y la turbulencia, por lo que la existencia de
estructuras de proceso acrecienta el riesgo de que ocurra explosión en
vez de incendio rápido.
Basándose en estas
observaciones, diversos autores han sacado las conclusiones
siguientes:
-
Debe existir una masa
mínima de sustancia inflamable para que pueda darse una explosión de
nube de vapor no confinada. Ciertas estimaciones van de 1 (Wiekema,
1979) a 15 toneladas (Health and Safety Executive, 1979). Se debe
ser cauto ya que para productos tan reactivos como el acetileno e
hidrógeno han bastado 100 kg (Gugan, 1979) y se tiene referencia que
en un accidente relativamente reciente (North and Mac Diarmid, 1988)
ha ocurrido explosión con tan sólo unos 30 kg de hidrógeno.
-
Las sustancias que
tienen velocidades de combustión grandes ocasionan más fácilmente
explosiones para una misma cantidad de producto acabado.
-
Las sobrepresiones
máximas de estas deflagraciones son mucho menores que si fueran
detonaciones. Son aproximadamente 1 bar (100 kPa) y con duraciones
de la fase positiva (figura 1) de 20 a 100 ms.
El problema de
explosión de una nube de vapor no confinada es que, aparte de que es
grande y destructiva, puede afectar a bastante distancia del punto de
escape.
El número de estos
accidentes ha aumentado de forma notable. En la década de 1930 se
tenían unos 4 por década, pasando a unos 60 en el mismo período en los
dos últimos decenios.
Un ejemplo desastroso
de este tipo de explosiones fue el accidente de Flixborough (Gran
Bretaña) causado por una nube de vapor no confinada de unas 30
toneladas de ciclohexano y que dio lugar a una explosión equivalente a
unas 16 toneladas de T.N.T.
Para tener una idea de
la distribución de accidentes de este tipo, se puede acudir a datos
estadísticos como los presentados por Davenport (Ref. bibliográfica 5)
en los que desglosa 43 accidentes en que se crearon sobrepresiones por
explosión. De ellos, 32 sucedieron en plantas industriales, 8 en
operaciones de transporte y 3 en otros lugares. De los 32 de plantas
industriales, 8 sucedieron en refinerías y 24 en industrias
petroquímicas. Los agentes materiales implicados en esos 32 accidentes
en plantas industriales se clasificaron de la forma siguiente:
|
Equipos de proceso |
24 |
|
Tanques de
almacenamiento |
4 |
|
Vehículos de
transporte dentro de la planta |
3 |
|
Agente desconocido |
1 |
|
Las formas de
escape de los 43 accidentes fueron: |
|
Fallo o avería del
recipiente |
13 |
|
Fallo o avería de
tuberías, válvulas o accesorios |
26 |
|
Escapes en
dispositivos de venteo |
3 |
|
Escape desconocido |
1 |
Según Kletz (Ref.
bibliográfica 5) la frecuencia estimada de las UVCE por diferentes
fallos de componentes es:

También basándonos en
antecedentes históricos, cabe reseñar que la fuente de ignición surge
dentro de un radio no superior al centenar de metros desde el punto en
el que se genera el escape. El tiempo entre el inicio del escape y la
ignición dependerá de la masa liberada, de las condiciones en que se
efectúa la fuga o derrame y de las mismas condiciones atmosféricas.
Puede oscilar entre unos 20-30 segundos o algunos minutos.
Normalmente la masa
afectada por la deflagración es inferior a la masa liberada, dado que
en amplias áreas puede estar fuera de los límites de inflamabilidad.
En el próximo apartado se tratará esta cuestión con mayor detalle.
Modelo TNT de evaluación
Existen diversos
modelos empíricos para la determinación de los parámetros necesarios
para la evaluación de las consecuencias de una explosión. El más
empleado es el modelo del equivalente en TNT (trinitrotolueno). Se
basa en la hipótesis de la equivalencia en efectos explosivos entre
una masa determinada de materia inflamable y otra de TNT.
En la explosión de una
nube de vapor la forma de la onda inicial de la explosión es diferente
que en una explosión de TNT, pero a partir de una cierta distancia
ambas se pueden considerar iguales a la representada en la figura 1.
El modelo establece la siguiente relación:
W = Masa equivalente de
TNT (kg).
M = Masa de sustancia
inflamable liberada (kg).
h = Rendimiento
(eficacia) empírico de la explosión (0,01 a 0, 10).
Ec = Calor
inferior de combustión del gas o vapor inflamable (kJ/kg).
EcTNT =
Calor de combustión (detonación) del TNT (4437 a 4765 kJ/kg).
Otras fuentes
bibliográficas (Baker et al) dan el calor de combustión experimental
del TNT 4520 kJ/kg; Kinney da como valor experimental 4689 kJ/kg
En una nube de vapor no
confinada, la energía de la onda de explosión es generalmente sólo una
pequeña fracción de la energía teóricamente disponible de la
combustión de toda la materia que constituye la nube.
Eficacia o
rendimiento de la explosión. Es el coeficiente entre la energía
real liberada y la teóricamente disponible.
Normalmente se supone
que toda la materia inflamable de la nube está disponible para la
combustión y que la energía teóricamente disponible es por lo tanto el
producto de la cantidad total de materia inflamable en la nube por el
calor de combustión (potencia calorífica). Sobre esta base, el
rendimiento de la explosión está normalmente en el rango de 1 a 10%.
Podría ser algo superior cuando el escape en ambiente exterior esté
constreñido por edificaciones u otras barreras materiales.
El procedimiento a
seguir para obtener los parámetros necesarios para la evaluación de
las consecuencias de la explosión es el siguiente:
-
Se calcula la masa
equivalente de TNT mediante la fórmula anterior adoptando un
rendimiento máximo por ejemplo del 10%, es decir, h = 0, 1 y
partiendo del valor del calor inferior de combustión dado en tablas
de Manuales de Ingeniería Química (p.ej. Perry's). En cuanto a la
masa de sustancia vertida se debe hacer la suposición del accidente
simulado, siendo conveniente partir del estudio previo de
estimaciones de vertidos y su dispersión en función de la
características de la sustancia almacenada o en proceso, condiciones
de almacenamiento, presiones, temperaturas, condiciones
atmosféricas, escape continuo o instantáneo.
-
Una vez calculada la
masa equivalente de TNT se debe utilizar el gráfico de la figura 2
que nos da los parámetros más importantes en función de la distancia
escalada Z. Esta se define como el cociente entre la distancia real
del centro de la explosión al lugar considerado y la raíz cúbica de
la masa equivalente de TNT calculada anteriormente. La expresión de
la Distancia Escalada es:

R = Distancia real en
metros (m).
W = Masa equivalente
de TNT en kilogramos (kg).
Fig. 2: Parámetros de
la deflagración en función de la distancia escalada
Ps = Sobrepresión incidente máxima en
pascales (Pa).
is = Impulso específico en pascal segundo (Pa.s).
ta = Tiempo de llegada de la onda de choque
en segundos(s).
Ts = Tiempo de duración de la sobrepresión
de la fase positiva de la onda de choque en segundos (s).
Este gráfico nos da
los parámetros deseados sin contabilizar la posible presión
reflejada.
Las experiencias
llevadas a cabo con el explosivo TNT han dado como resultado que la
sobrepresión máxima producida por una explosión de WTNT1
kg, a la distancia R1 es igual a la producida por WTNT2
kg a la distancia R2.

Otra expresión de
este enunciado nos dice: A una determinada sobrepresión, la
distancia es proporcional a la raíz cúbica de la masa de explosivo.

-
Establecer con la
ayuda del gráfico de la figura 2 las diferentes sobrepresiones que
se obtienen a las distancias a considerar.
Criterios de evaluación de consecuencias
El gráfico de la figura
2 proporciona diversos parámetros, de los cuales se van a emplear los
siguientes: sobrepresión incidente máxima Ps en pascales (Pa)
e impulso específico is (Pa.s) a partir del valor is/
W1/3 dado en el gráfico.
Existen otros gráficos
en la ref. 2 para la sobrepresión reflejada Pr, impulso
reflejado ir y la presión dinámica Q. Debe indicarse que el
gráfico de la figura 2 está calculado para una explosión esférica
elevada. Si la explosión ocurre a nivel del suelo se puede utilizar el
mismo gráfico pero doblando la masa de sustancia explosiva TNT
considerada para obtener los parámetros buscados.
Conocido el valor de
las sobrepresiones a determinadas distancias, se deberá considerar la
posición de la personas y de las paredes de las estructuras respecto a
la dirección de propagación de la onda de choque para calcular el
efecto total combinado de las tres sobrepresiones. En la figura (ref.
7) se indican los valores de estas sobrepresiones para tres
situaciones.

Fig. 3: Sobrepresiones
según la posición del cuerpo
En la primera el eje
longitudinal del cuerpo es paralelo a la dirección de propagaciónde la
onda de choque y equivale a que no haya obstrucción que perturbe a esa
onda. Eneste caso la sobrepresión recibida sería P = Ps (sobrepresión
lateral o incidente máxima).
En la segunda el eje
longitudinal del cuerpo es perpendicular a la dirección de la onda de
choque y se manifiesta un efecto de arrastre y desplome. La
sobrepresión total seríaP = P s + Q siendo Q la presión
dinámica recibida en forma de viento y cuyo valor está indicado en la
propia figura en pascales. Este caso representa la orientación más
probable en que se puede encontrar una persona trabajando o circulando
en una planta química. Según Baker et al. (ref. 2) a esta posición se
puede añadir la posición de tumbado en que el eje longitudinal del
cuerpo es perpendicular ala dirección de la onda de choque.
En la tercera figura se
tiene el caso de sobrepresión reflejada, en el cual el tórax está
cerca de una superficie reflectante perpendicular a la dirección de la
onda de choque. La tercera posición es añadida de la fuente
bibliográfica Baker et al. (ref. 2)y es el mismo caso, sólo que la
explosión viene de arriba hacia abajo. La expresión dela sobrepresión
reflejada viene indicada en la propia figura y su valor coincide con
el indicado anteriormente, pero aquí se opera directamente en pascales.
Para evaluar las
consecuencias se puede partir de tablas comparativas de daños y
sobrepresiones como se indica en la tabla:
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Tabla 1:
Consecuencia de las sobrepresiones |
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Para la elaboración de
Planes de Emergencia en el Sector Químico según la Directriz Básica
(Resolución de 30 de Enero de 1.991) (ref. 6) se establecen dos zonas
objeto de planificación, para las cuales se dan unos valores umbrales
que sirven para delimitarlas. En cuanto al riesgo de impulsos y
sobrepresiones se han establecido los valores umbrales siguientes para
esas zonas:
Valor umbral para
zona de intervención:
-
Valor local integrado
del impulso debido a la onda de presión, de 150 milibar. segundo
(15000 Pa. s).
-
Una sobrepresión
local estática de la onda de presión de 125 milibar (12500 Pa).
Valor umbral para
zona de alerta:
-
Un valor local
integrado del impulso, debido a la onda de presión, de 100 milibar.
segundo (10000 Pa.s).
-
Una sobrepresión
local estática de la onda de presión, de 50 milibar (5000 Pa).
En cada situación de
posible accidente por explosión de una nube de vapor inflamable no
confinada se tienen unas características del entorno con árboles,
montículos, edificios, etc. que pueden disipar la energía de la onda
explosiva o reflejarla amplificando sus efectos sobre las personas. En
caso de no existir estos obstáculos, se supondrá que una persona está
de pie en la zona de expansión libre de la onda de choque y sobre un
suelo llano y a nivel cuando entra en contacto con la onda de choque.
El oído es la parte más sensible del cuerpo humano a las ondas de
choque. Las lesiones internas serán más probables en las zonas de
mayor variación de densidad con respecto a tejidos contiguos. Los
alvéolos llenos de aire de los pulmones son por tanto más susceptibles
de lesiones que cualquier otro órgano interno.
En la tabla de daños-sobrepresiones,
se entiende como daños estructurales importantes:
-
Techumbre parcial o
totalmente destruida.
-
Al menos un muro
exterior dañado gravemente.
-
Elementos portantes
de carga o tabiques destruidos.
-
Daños no reparables.
y como daños
estructurales menores:
-
Cielos rasos
cuarteados.
-
Roturas de ventanas
de vidrio.
-
Juntas o uniones
torcidas.
-
Tabiques o mamparas
desencajados.
-
Rotura de algunas
jácenas, viguetas y montantes.
-
Daños reparables.
Resolución de un caso práctico
Evaluar el riesgo por
sobrepresión generado por la deflagración de una nube de vapor no
confinada a causa de la rotura de una esfera de almacenamiento de
propano licuado de 2000 m3 de capacidad a temperatura
ambiente de 25 ºC y a una presión de vapor absoluta de 10 bar.
Datos
-
Densidad del propano
líquido 0,5 kg/dm3.
-
Calor específico a
presión constante.
-
C = 2,45 kJ / kg. K
(promedio entre 231 a 298 K).
-
Temperatura de
ebullición = - 42 ºC.
-
Calor latente de
vaporización a la temperatura de ebullición hfg = 429 kJ
/ kg.
-
Calor de combustión
inferior (potencia calorífica inferior) del propano a 25 ºC = 46 389
kJ/kg.
-
Calor de combustión
(detonación) del TNT = 4 520 kJ/kg.
Solución
La causa del vertido
puede ser dilatación y estallido por sobrellenado, fallo del
recipiente, BLEVE, sabotaje, inclemencias atmosféricas, inundaciones,
colisiones, terremotos, etc. De estas causas la BLEVE da origen a una
bola de fuego si la materia implicada es combustible y existe un
incendio previo al fenómeno. En este caso el efecto más importante es
la radiación térmica.
La cantidad de propano
líquido vaporizado implicado en la deflagración se calcula mediante la
siguiente fórmula termodinámica.
Fv =
Fracción vaporizada del líquido derramado.
Cp = Calor
específico a presión constante (promediado entre T y Tb).
T = Temperatura
absoluta inicial del líquido (K).
Tb =
Temperatura absoluta de ebullición del líquido a presión atmosférica
(K).
hfg = Calor
latente de vaporización a la temperatura de ebullición (kJ/kg).
En realidad se debe
añadir una masa importante de líquido arrastrado en forma de gotículas
(aerosol). Basándose en la experiencia Kletz (Ref. 1) recomienda, para
estos casos, doblar ese valor por lo que el porcentaje de masa total
derramada implicado en la nube sería 2 X 0,38 = 0,76 = 76%.
La masa de la nube
formada sería por tanto:
En este caso práctico
se considera el caso más desfavorable con la capacidad máxima de la
esfera y en el supuesto que el derrame sea total.
El paso siguiente es
considerar el rendimiento o eficacia h de la explosión, para
determinar la masa equivalente de TNT. Un valor generalmente
aceptado es h = 0,1 que significa que el 10% de la masa de vapor y
gotículas (aerosol) existente en la nube, reacciona en la explosión.
Para la evaluación de
las sobrepresiones, en primer lugar se puede proceder a delimitar las
distancias de la zona de Intervención y la de Alerta, según la
Directriz Básica para la elaboración y homologación de los Planes
Especiales del Sector Químico.
Alcance para el valor umbral Zona de Intervención
Sobrepresión local
estática de la onda de presión 125 mbar = 0, 125 bar = 12,5 kPa = 12
500 Pa.
Utilizando el gráfico
de la figura 2 a 12 500 Pa corresponde una distancia escalada Z = 9
equivalente a una:
R = 9. 779 9921/3
= 828 m
En el caso considerado
de explosión de una nube de vapor más denso que el aire como es el
propano, con un foco de ignición cercano, a la altura de los equipos
de proceso, se tendría una explosión asimilable al modelo hemisférico
de explosión a nivel del suelo, para lo cual se debería utilizar la
figura 2 con una masa doble de TNT ya que este gráfico está previsto
para explosiones libres a cierta altura en la cual el frente de onda
avanza en todas las direcciones en forma esférica, con lo cual se
tendría:
R = 9 (2 x 779 992)1/3
= 1043 m
Alcance para el valor umbral Zona de Alerta
Sobrepresión local
estática de la onda de presión 50 mbar = 0.050 bar = 5 000 Pa.
Utilizando el gráfico
de la figura 2 a 5 000 Pa corresponde una distancia escalada Z = 17.
Considerando como en el cálculo anterior el doble de masa para
explosión a nivel del suelo.
R = 17 (2 x 779 992)1/3
= 1962 m
Alcance de la zona con lesiones de rotura de tímpanos
Valor umbral de
sobrepresión 0,35 bar = 35.000 Pa.
Con el mismo gráfico de
figura 2 a 35 000 Pa corresponde una distancia escalada Z = 4,4.
R = 4,4 (2 x 779 992)1/3
= 507 m
Alcance de la zona con muertos por lesiones pulmonares
Valor umbral de
sobrepresión 0,70 bar = 70 000 Pa.
Con el gráfico de
figura 2 a 70 000 Pa corresponde una distancia escalada Z = 2,9.
R = 2,9 (2 x 779 992)1/3
= 335 m
Hasta aquí sólo se ha
considerado la sobrepresión incidente (lateral) máxima. La presión
dinámica Q y la sobrepresión reflejada Pr se pueden
calcular con las fórmulas indicadas anteriormente, o con gráficos no
incluidos en este documento, pero sí en en las referencias 1 y 2 en
unidades anglosajonas y SI respectivamente. Según la posición de las
personas se tendrían los efectos de la presión dinámica y la
sobrepresión reflejada (figura 3).
Teniendo en cuenta la
duración de la onda de choque, se tendría además el efecto del impulso
específico, parámetro que se obtiene del gráfico de la figura 2.
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