NOTA Modelo para el diseño y preparación de una clase


 

Modelo para el diseño y preparación de una clase

A model for the design and preparation of a instructional unit
Modèl pour le projet et preparation d'une classe de formation

Redactor:

Luis Tarín Martínez
Ldo. Ciencias de la Educación

CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y ASISTENCIA TÉCNICA - BARCELONA

Objetivo

La acción que en el ámbito de la prevención de accidentes y enfermedades puede efectuarse a través de la formación ha sido y será uno de los pilares fundamentales del quehacer de los prevencionistas. En esta nota técnica se presentan distintos principios didácticos destinados a conseguir una correcta preparación de las sesiones de formación en forma de clase.

La clase

Una clase es una forma concreta de acción formativa, que se desarrolla durante un tiempo determinado (que suele ser de 50 a 60 minutos) y en un lugar definido (una sala con sillas o mesas dispuestas de forma regular, orientadas de forma preferente hacia una pizarra). La forma como se desarrolla una sesión o un conjunto de sesiones clase es variable y depende fundamentalmente de los objetivos de enseñanza que persigue el profesor.

Preparación de la clase

Preparar una clase implica una visión global de la unidad a explicar, conocer el nivel de partida de los alumnos, haberse definido una meta a conseguir definiendo los objetivos de enseñanza, escoger unos medios y métodos adecuados y preveer la forma de comprobar hasta que punto se han alcanzado los fines delimitados.

La definición de objetivos

Definir objetivos significa, saber que es lo que se desea conseguir. Significa delimitar la acción instructiva, definiendo sus perfiles de una forma precisa y clara.

Un objetivo bien definido implica por lo menos tres cosas.

  • Una descripción de la actividad que los alumnos deben hacer, para demostrar que han alcanzado el objetivo, una definición clara de la operación mental que implica el dominio de un determinado concepto. (Responder, comparar, enumerar, señalar, etc.).
  • Una delimitación de las condiciones bajo las que los alumnos cumplirán los objetivos.
  • Un establecimiento del nivel aceptable en la obtención de los objetivos propuestos.
    Debemos recordar que una buena definición de objetivos tiende siempre a definirlos en forma operativa, como actividad observable.

Conocer el nivel de partida

Preparar una lección implicará conocer el nivel inicial de los alumnos.

Un nivel que podría desglosarse en dos aspectos:

Nivel de conocimientos sobre el tema. Entendiendo por tal, el nivel de conceptos y nociones plenamente asimilado y capaz de ser operativo, es decir, practicarse con eficacia.

Nivel psicológico y social. Entendiendo por tal, la diferenciación individual, el grado de madurez, el tipo de medio ambiente, el tipo de relación.

Escoger los medios y los métodos

Conocido el nivel de partida y sabiendo cuáles son los fines que se intentan conseguir, es fácil elegir los medios adecuados.

La elección de estos medios es la clave para una correcta estrategia. Los elementos de dicha estrategia podrían ser definidos así:

Elementos materiales. Entendiendo como tales todos los mecanismos que sirven para representar la realidad de forma simbólica.

  • Símbolos visuales.
  • Esquemas y gráficos.
  • Pizarra.
  • Fotografías.
  • Proyecciones fijas.
  • Maquetas.
  • Películas cinematográficas.
  • Medios sonoros.
  • Emisiones televisivas.

Elementos relacionales. Entendiendo como tales el tipo de relación que creemos conveniente establezcan los alumnos entre ellos mismos y con el profesor.

Elementos operativos. Entendiendo como tales los diferentes tipos de actividad que los alumnos pueden hacer para asimilar los conceptos:

  • Experiencias directas.
  • Encuestas.
  • Demostraciones.
  • Trabajos prácticos.
  • Experiencias dramatizadas.

Comprobar los resultados

Conociendo el nivel y elegidos los medios adecuados, la estrategia pedagógica está en marcha, para alcanzar los objetivos.

Será preciso, en consecuencia, averiguar, hasta qué punto se alcanzan los objetivos y como la estrategia ha influido en ello.

El control de la calidad de la docencia se impone con doble vertiente:

  1. Por un lado apreciar la labor de los alumnos.
  2. Por otro lado comprobar la eficiencia del docente.

Los elementos que pueden integrar dicho control, pueden ser:

  • Pruebas objetivas.
  • Resolución de problemas.
  • Pruebas orales.
  • Exámenes escritos.
  • Preguntas directas en clase.
  • Ejercicios de Autocontrol por los alumnos.

Modelo para el diseño y preparación de una clase

 

Fuente: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, España.
                                                                                                                                                                                            
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