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L'éclairage des lieux
de travail
Workplace lighting
Redactor:
Ricardo Chavarría
Cosar
Ingeniero Técnico Eléctrico
CENTRO NACIONAL DE
CONDICIONES DE TRABAJO
Introducción
Dentro de las
actividades que realiza el hombre a lo largo de su vida, una de las
que ocupa la mayor parte de ella, no sólo en el tiempo sino también
en el espacio, es el trabajo.
En este sentido la
actividad laboral, para que pueda desarrollarse de una forma eficaz,
precisa que la luz (característica ambiental) y la visión (característica
personal) se complementen, ya que se considera que el 50% de la
información sensorial que recibe el hombre es de tipo visual, es
decir, tiene como origen primario la luz. Un tratamiento adecuado del
ambiente visual permite incidir en los aspectos de:
-
Seguridad.
-
Confort.
-
Productividad.
La integración de
estos aspectos comportará un trabajo seguro, cómodo y eficaz.
El propósito de esta
Nota Técnica es concretar algunas nociones de la iluminación de los
lugares de trabajo y plantear el análisis ergonómico de los mismos.
Luz y
visión
La luz
Es una forma particular
y concreta de energía que se desplaza o propaga, no a través de un
conductor (como la energía eléctrica o mecánica) sino por medio de
radiaciones, es decir, de perturbaciones periódicas del estado
electromagnético del espacio; es lo que se conoce como "energía
radiante".
Existe un número
infinito de radiaciones electromagnéticas que pueden clasificarse en
función de la forma de generarse, de manifestarse, etc. La
clasificación más utilizada sin embargo es la que se basa en las
longitudes de onda (Fig. 1). En dicha figura puede observarse que las
radiaciones visibles por el ser humano ocupan una franja muy estrecha
comprendida entre los 380 y los 780 nm (nanómetros).

Fig.
1: Espectro electromagnético
Podemos definir pues la
luz, como "una radiación electromagnética capaz de ser
detectada por el ojo humano normal".
La
visión
Es el proceso por medio
del cual se transforma la luz en impulsos nerviosos capaces de generar
sensaciones. El órgano encargado de realizar esta función es el ojo.
Sin entrar en detalles,
el ojo humano (Fig. 2) consta de:
-

-
Fig.
2: Estructura del ojo humano
-
Una pared de
protección que protege de las radiaciones nocivas.
-
Un sistema óptico
cuya misión consiste en reproducir sobre la retina las imágenes
exteriores. Este sistema se compone de córnea, humor acuoso,
cristalino y humor vítreo.
-
Un diafragma, el
iris, que controla la cantidad de luz que entra en el ojo.
-
Una fina película
sensible a la luz, "la retina", sobre la que se proyecta
la imagen exterior. En la retina se encuentran dos tipos de
elementos sensibles a la luz: los conos y los bastones; los
primeros son sensibles al color por lo que requieren iluminaciones
elevadas y los segundos, sensibles a la forma, funcionan para
bajos niveles de iluminación.
También se encuentra
en la retina la fóvea, que es una zona exclusiva de conos y en donde
la visión del color es perfecta, y el punto ciego, que es la zona
donde no existen ni conos ni bastones.
En relación a la visión
deben tenerse en cuenta los aspectos siguientes:
Sensibilidad
del ojo
Es quizás el aspecto más
importante relativo a la visión y varía de un individuo a otro.
Si el ojo humano
percibe una serie de radiaciones comprendidas entre los 380 y los 780
nm, la sensibilidad será baja en los extremos y el máximo se
encontrará en los 555 nm.
En el caso de niveles
de iluminación débiles esta sensibilidad máxima se desplaza hacia
los 500 nm. (Fig. 3).

Fig.
3: Curva de sensibilidad del ojo medio (curva V l)
La visión diurna con
iluminación alta se realiza principalmente por los conos: a esta visión
la denominamos fotópica (Fig. 4).

Fig.
4: Visión Fotópica y Escotópica
La visión nocturna con
baja iluminación es debida a la acción de los bastones, a esta visión
la denominamos escotápica (Fig. 4).
Agudeza
Visual o poder separador del ojo
Es la facultad de éste
para apreciar dos objetos más o menos separados. Se define como el
"mínimo ángulo bajo el cual se pueden distinguir dos puntos
distintos al quedar separadas sus imágenes en la retina"; para
el ojo normal se sitúa en un minuto la abertura de este ángulo.
Depende asimismo de la iluminación y es mayor cuando más intensa es
ésta.
Campo
visual
Es la parte del entorno
que se percibe con los ojos, cuando éstos y la cabeza permanecen
fijos.
A efectos de mejor
percepción de los objetos, el campo visual lo podemos dividir en tres
partes:
-
Campo de visión
neta: visión precisa.
-
Campo medio: se
aprecian fuertes contrastes y movimientos.
-
Campo periférico:
se distinguen los objetos si se mueven.
Magnitudes
y unidades
Si partimos de la base
de que para poder hablar de iluminación es preciso contar con la
existencia de una fuente productora de luz y de un objeto a iluminar,
las magnitudes que deberán conocerse serán las siguientes:
La definición de cada
una de estas magnitudes, así como sus principales características y
las correspondientes unidades se dan en la Tabla 1.

El
flujo luminoso y la Intensidad luminosa
Son magnitudes características
de las fuentes; el primero indica la potencia luminosa propia de una
fuente, y la segunda indica la forma en que se distribuye en el
espacio la luz emitida por las fuentes.
La
iluminancia o nivel de iluminación
Es una magnitud
característica del objeto iluminado, ya que indica la cantidad de luz
que incide sobre una unidad de superficie del objeto, cuando es
iluminado por una fuente de luz.
La
Luminancia
Es una característica
propia del aspecto luminoso de una fuente de luz o de una superficie
iluminada en una dirección dada.
Es lo que produce en el
órgano visual la sensación de claridad; la mayor o menor claridad
con que vemos los objetos igualmente iluminados depende de su
luminancia. En la Fig. 5. el libro y la mesa tienen el mismo nivel de
iluminación, sin embargo se ve con más claridad el libro porque éste
posee mayor luminancia que la mesa.

Fig.
5: Con el mismo nivel de iluminación el libro presenta mayor
luminancia que la mesa
Podemos decir pues, que
lo que el ojo percibe son diferencias de luminancia y no de niveles de
iluminación.
Análisis
ergonómico y características de una iluminación funcional
Una iluminación
correcta es aquella que permite distinguir las formas, los colores,
los objetos en movimiento y apreciar los relieves, y que todo ello,
además, se haga fácilmente y sin fatiga, es decir, que asegure el
confort visual permanentemente. El análisis ergonómico de la
iluminación de un puesto o zona de trabajo, pasa por tener en cuenta
los siguientes condicionantes:
-
Condicionantes del
observador
-
Condicionantes del
entorno
-
Condicionantes de
la tarea
-
Condicionantes de
la estructura
Condicionantes
del observador
Dentro de este factor
analizaremos:
La capacidad visual de
una persona viene determinada por las facultades más importantes del
ojo, que son las siguientes:
Condicionantes
del entorno
Dentro de los
condicionantes del entorno se analizará:
-
Dimensiones.
-
Colores.
-
Forma.
-
Función.
-
Textura
Condicionantes
de la tarea
Los condicionantes de
la tarea que deben tenerse en cuenta para una correcta iluminación
son:
-
Dimensiones de los
objetos a observar o manipular.
-
Contraste.
-
Dificultad de la
tarea (duración, velocidad de respuesta, etc.).
Condicionantes
de la estructura
Se analizará en este
apartado los condicionantes inherentes a la estructura en función de:
-
Posición de los
puntos de luz.
-
Distribución lumínica
(dispersa, concentrada).
-
Tipología y diseño
de los puntos de luz.
-
Significado
cultural del tipo de luz.
-
Relación luz
natural - luz artificial.
Condiciones
para el confort visual
Para asegurar el
confort visual hay que tener en cuenta básicamente tres puntos, que
situados por orden de importancia son los siguientes:
No debemos, no
obstante, olvidarnos de otro factor fundamental para conseguir un
adecuado confort visual en los puestos de trabajo, que es el tipo de
iluminación: natural o artificial. La iluminación de los locales de
trabajo debe realizarse, siempre que no existan problemas de tipo técnico,
con un aporte suficiente de luz natural, aunque ésta, por sí sola,
no garantiza una iluminación correcta, ya que varía en función del
tiempo. Es preciso pues compensar su insuficiencia o ausencia con la
luz artificial.
Nivel
de iluminación
El nivel de iluminación
óptimo para una tarea determinada corresponde al que da como
resultado un mayor rendimiento con una mínima fatiga.
Las cualidades visuales
aumentan hasta una iluminación de 1000 lux para estabilizarse hacia
los 2000 lux. El nivel de iluminación de un puesto de trabajo se
adaptará a la tarea a realizar y tendrá en cuenta la edad del
trabajador así como las condiciones reales en que se debe realizar el
trabajo.
Los valores mínimos de
iluminación artificial quedan regulados en la O.G.S.H.T. de 9 de
marzo de 1.971. (Tabla 2)

Tabla
2: Valores mínimos de iluminación para España (Art. 28 de la
O.G.S.H.T.)
Para obtener la
iluminación precisa podemos recurrir a la iluminación localizada
como complemento de la iluminación general procurando que ésta última
sea en todas las zonas del local lo más uniforme posible, no dejando
zonas por debajo del 75% de la iluminación media.
Deslumbramientos
Los brillos excesivos
que pueden ocasionar molestias en la visión están motivados
generalmente por:
El deslumbramiento
debido a la visión directa de una ventana o una fuente de luz debe
evitarse por ser una de las causas de incomodidad. Sin embargo, en el
deslumbramiento debido a una visión directa de una ventana es
aconsejable que, al protegerse, no se interrumpa la visión del
exterior; se pueden utilizar desde cristales teñidos hasta persianas
orientables.
El deslumbramiento
motivado por las luminarias varía en función de su luminancia, sus
dimensiones y la forma y situación dentro del campo visual. Las
molestias ocasionadas, son tanto mayores cuanto:
-
Mayor es la
luminancia de la fuente de la luz (es aconsejable no sobrepasar
las 500 candelas/m2).
-
Mayores son las
dimensiones aparentes.
-
El ángulo entre la
horizontal del ojo y la fuente luminosa sea inferior a 30°.
Las iluminaciones
localizadas son a menudo causa de deslumbramiento, para eliminarlo se
aconseja:
El deslumbramiento
motivado por la reflexión de las fuentes de luz sobre superficies
reflectantes como plano de trabajo, máquinas y ventanas, disminuye la
percepción visual y es causa de incomodidad, tanto más importante
cuando mayor luminancia tenga la fuente de luz.
Para reducir los
efectos de deslumbramiento indirecto tenemos que eliminar los reflejos
molestos utilizando superficies de trabajo mates y asegurar una buena
distribución de las luminarias.
Equilibrio
de luminancias
El nivel de iluminación
no es suficiente para asegurar el confort visual de una tarea. Es
preciso además mantener un equilibrio entre la luminancia del objeto
y las correspondientes a las diferentes superficies incluidas dentro
del campo visual. (Fig. 6)

Fig.
6: Relación de luminancias en el campo visual. Ejemplos de contrastes
Cuando en una tarea o
plano de trabajo se utilice iluminación localizada de apoyo, ésta y
la iluminación general tienen que guardar una relación para que el
equilibrio de luminancias sea correcto. Este equilibrio se consigue
teniendo en cuenta la siguiente fórmula:

Ig =
Iluminación general (lux)
Il =
Iluminación localizada (lux)
Otro punto a considerar
son los contrastes de luminancias entre el plano de trabajo y las
paredes. Las posibles molestias se presentan como consecuencia de un
desequilibrio entre la luminancia de la tarea y la de la pared frontal
ya que éstas respectivamente delimitan los campos visuales de trabajo
y reposo. Es interesante pues, que los niveles de iluminación se
mantengan dentro de la siguiente relación:

Entre el techo y el
plano de trabajo, los contrastes de luminancias deben situarse dentro
de los valores siguientes:

Cuando dentro de una
actividad o tarea sean precisos los desplazamientos entre locales
contiguos, los niveles de iluminación de los recorridos no variarán
de forma brusca; para estas zonas de paso o locales adyacentes, el límite
de confort se sitúa para una variación de los niveles de iluminación
entre 1 y 5; así por ejemplo si en una oficina o taller disponemos de
400 lux de iluminación media, en las zonas de paso o acceso ésta
debe ser como mínimo de 80 lux.
El
confort visual en trabajos con pantallas de visualización de datos
Apartado especial
merecen, al hablar de confort visual, los trabajos que se deben
realizar con pantallas de visualización de datos, puesto que muchas
de las condiciones de confort indicadas para los trabajos
tradicionales, son difícilmente aplicables en la mayoría de
situaciones de puestos con pantallas.
Una de las principales
dificultades viene determinada por el hecho de que el operador debe
realizar dos tipos de tareas: la lectura de los documentos y la
lectura de los caracteres de la pantalla; tareas que representan unas
exigencias visuales muy diferentes.
Por ejemplo, en relación
con el nivel de iluminación hay que pensar en valores de alrededor de
los 400 lux como iluminación general media y de 150 lux en pantalla.
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