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Conditions d'éclaraige
des postes de travail´à écran de visualisation
Lighting conditions on VDT terminal workplaces
Redactor:
Ana Hernández Calleja
Lda. Ciencias Biológicas
CENTRO NACIONAL DE
CONDICIONES DE TRABAJO
Introducción
El continuo incremento
de la utilización de pantallas de visualización de datos (P.V.D.) en
el mundo del trabajo en general y en las oficinas en particular, ha
dado lugar a la aparición de un cierto número de alteraciones de la
salud, siendo la más común de ellas la fatiga visual que se manifiesta
por: sensación de vista cansada; hipersensibilidad a la luz; picores,
irritación y enrojecimiento en conjuntiva y párpados; mareos;
lagrimeo; visión borrosa o doble; dolor de cabeza; etc. La fatiga
visual puede tener su origen bien en causas intrínsecas del sujeto
(estado de la corrección óptica, diversas alteraciones del órgano de
la visión, etc.), bien en causas relacionadas con el puesto de trabajo
(deficiencias de alumbrado, contrastes inadecuados, deficiencias en la
ubicación del puesto de trabajo, etc.)
La introducción de
P.V.D. como instrumento de trabajo implica una especial atención a las
condiciones de iluminación de estos puestos de trabajo, teniendo en
cuenta los especiales requerimientos que en esta materia son
inherentes a las nuevas tareas visuales asociadas al trabajo con P.V.D.
Los problemas aparecen
debido a que las P.V.D. han sido ubicadas en el escenario donde se
desarrollaban y/o se desarrollan las tareas de oficina tradicionales,
sin tener en cuenta que ambos tipos de trabajo (oficina tradicional y
trabajo con P.V.D.) requieren condiciones de iluminación diferentes.
Unidades luminotécnicas
La luz es una radiación
electromagnética de la cual el ojo humano es capaz de captar una
reducida banda comprendida entre las longitudes de onda de 400 mm a
700 mm.
Flujo
luminoso
La energía
electromagnética total emitida por una fuente luminosa en la unidad de
tiempo y dentro del espectro visible. La unidad de medida es el lumen
(Lm).
Intensidad luminosa
Flujo luminoso (Lm)
emitido por una fuente en una determinada dirección y por ángulo
sólido. La unidad de medida es la candela (cd). (Ver Fig. 1)

Fig. 1: Intensidad luminosa
w (total)= 4n estereorradianes
Iluminación
Cantidad de flujo
luminoso (Lm) incidente sobre una superficie por unidad de área de
dicha superficie. La unidad de medida es el lux (Lm/m2).
(Ver Fig. 2)

Fig. 2: Iluminación
Luminancia-brillo fotométrico
Intensidad luminosa por
unidad de área aparente de la superficie emisora.
La luminancia de una
determinada superficie está condicionada por la relación entre el
flujo luminoso incidente y el flujo luminoso reflejado, ligados ambos
por el factor de reflexión característico de cada material, acabado
superficial, etc. La unidad de medida es la candela/m2.
(Ver Fig. 3)

Fig. 3: Luminancia-brillo
fotométrico
Mecanismos de visión
El ojo es el órgano
mediante el que se experimentan las sensaciones de luz y color. El ojo
recibe la energía luminosa y la transforma en energía eléctrica que es
conducida a través del nervio óptico hasta el cerebro, donde tiene
lugar la interpretación de la imagen visualizada.
Los objetos iluminados
o con luz propia, situados en el campo visual de un observador, emiten
rayos luminosos que atraviesan la córnea y el humor acuoso, llegan al
cristalino donde se refractan y van a la retina donde se forma la
imagen de los objetos.
La retina está formada
por una capa de tejido nervioso en el que aparecen dos tipos de
terminales denominados conos y bastones, encargados de
la transformación de la energía lumínica en energía eléctrica.
Cuando el ojo está
adaptado a niveles de luminancia inferiores a 0.25 cd/m2,
la visión se denomina escotópica. En este caso los bastones son los
elementos activos principales. En la visión escotópica no hay
sensación de color.
Si el ojo está adaptado
a niveles de luminancia superiores a 3 cd/m2, la visión se
denomina fotópica. En este caso los conos son los elementos
activos principales, siendo posible una normal visión de los colores.
Se denomina visión
mesópica a la correspondiente a niveles de luminancia intermedios
(0.25 cd/m2 - 3 cd/m2). La capacidad para
distinguir los colores disminuye al bajar el nivel de iluminación.
(Ver Fig. 4)

Fig. 4: Escala de
luminancias
Adaptación
Es el proceso por el
cual el ojo es capaz de funcionar en un amplio margen de niveles de
iluminación, mediante cambios en la apertura de la pupila.
Cuando se pasa de un
local bien iluminado a otro completamente a oscuras, el ojo se ve
sometido a un proceso de adaptación para cuyo ajuste total necesita
unos 30 min; en el caso contrario el periodo de adaptación es de sólo
unos segundos.
Acomodación
Es la facultad del ojo
de ajustar espontáneamente su distancia focal. Durante la acomodación
los músculos ciliares que rodean el cristalino ajustan la tensión en
él, cambiando su curvatura y por tanto su distancia focal.
Puesto de trabajo - Factores que inciden en la aparición de la fatiga
visual
Para que un observador
sea capaz de ver una estructura o algún detalle de un objeto, es
imprescindible que se produzcan en el mismo unas mínimas condiciones
de contraste, bien sea éste de color, de luminancia o de ambos.
El contraste viene dado
por diferencias en las propiedades reflectantes, de orientación o de
microestructura de los materiales implicados.
El trabajo con una
P.V.D., implica generalmente tres tipos de tareas visuales (Ver Fig.
5) :

Fig. 5 :Tareas visuales
con pantallas de visualización de datos
-
Lectura de textos
presentados en pantalla.
-
Reconocimiento de
letras o símbolos del teclado.
-
Lectura de documentos
(manuscritos, impresos, mecanografiados, etc.) próximos a la
pantalla.
Este tipo de puestos de
trabajo son diferentes y más complejos que el tradicional puesto de
trabajo de oficina, en el que la tarea visual consiste generalmente en
la lectura o escritura de documentos situados en un plano horizontal.
En la pantalla
Varios son los
parámetros que influyen en la legibilidad de un texto presentado en
pantalla, como por ejemplo: las dimensiones de los caracteres y la
nitidez de sus contornos; los colores de los caracteres y el del fondo
de la pantalla. Pero uno de los más importantes es el contraste entre
los caracteres y el fondo.
El contraste de una
tarea visual se define generalmente como:

Lo =
Luminancia del objeto
LF =
Luminancia del fondo
En la pantalla de un
terminal pueden producirse reflexiones, de carácter difuso o
especular, cuya consecuencia es una disminución de la legibilidad a
causa de la luminancia adicional provocada por dichas reflexiones
(luminancia de velado).
Así, cuando se produce
un aumento del nivel de iluminación en el entorno del terminal, se
incrementa la reflexión difusa apareciendo una luminancia de velado LV.
En tales condiciones el contraste valdrá:

El contraste será menor
que el inicial por lo que se habrá reducido la legibilidad general del
texto.
Las reflexiones de
superficies brillantes o focos de luz artificial situadas en el campo
de reflectancia la pantalla, aparecen como imágenes (reflexión
especular) situadas a diferentes distancias correspondientes a la
posición de dichos focos en la sala. Ello puede causar dificultades en
los procesos de acomodación del ojo, que los operadores pueden tratar
de resolver reduciendo o simplemente apagando esos focos luminosos,
generando ello un nuevo problema puesto que el descenso del nivel de
iluminación así conseguido puede hacer imposible la lectura del
documento situado cerca de la pantalla.
En el teclado
Los focos luminosos
situados en una amplia zona sobre el terminal pueden ser reflejados
por las teclas, que son habitualmente cóncavas y, además, en ocasiones
de material brillante o bien siendo el material mate en origen, se ha
vuelto brillante con el uso.
En el documento
La legibilidad de un
documento situado cerca de un terminal depende del contraste del
documento y del nivel de adaptación de los ojos del operador.
El contraste de una
tarea depende de sus propiedades reflectantes y del modo en que esa
tarea esté iluminada.
Tareas visuales con
superficies perfectamente mates en las que la luz es reflectada de
forma difusa, no son las que se encuentran habitualmente en los
puestos de trabajo, normalmente las superficies implicadas reflejan la
luz incidente en ciertas direcciones más que en otras.
Cuando la luz incide en
determinadas direcciones, el contraste entre el texto (normalmente
negro) y el fondo (papel blanco) puede llegar a ser cero haciendo
prácticamente ilegible el texto.
Los niveles de
iluminación (alrededor de 500 Lux) que se precisan para la lectura de
documentos, no suelen ser compatibles con las condiciones de
iluminación requeridas para el trabajo con pantallas. De esta
disparidad surgen las dificultades de adaptación visual entre la
pantalla y el documento: la mirada del trabajador se desplaza
continuamente entre esas dos tareas visuales que corresponden a dos
niveles de luminancia completamente diferentes; la pantalla entra en
la zona de visión mesópica mientras que el documento está en la zona
de visión fotópica (o diurna).
A un nivel de
iluminación de 500 Lux sobre papel blanco le correspondo una
luminancia de 130 cd/m2 mientras que la luminancia media de
la pantalla raramente excede de 20 - 30 cd/m2.
Otro problema planteado
en esta tarea visual, es el continuo trabajo de acomodación del ojo
cuando el documento está situado en un plano (horizontal) diferente al
de la pantalla (vertical).
En el puesto de trabajo. Deslumbramientos
En un puesto de trabajo
el ojo de un trabajador se adapta a un nivel de luminancia
correspondiente a la media de luminancias presentes en el campo de
visión.
En un puesto de trabajo
dotado de P.V.D. el operador que mira la pantalla tendrá el nivel de
adaptación situado en una zona intermedia entre la visión diurna y la
nocturna (ver fig. 4). Si una ventana o un foco de luz artificial se
encuentran situados en el campo de visión del operador (por detrás de
la pantalla), ello supondrá una luminancia muy superior a la que está
adaptado el operador y por lo tanto se produciría el deslumbramiento.
Se pueden distinguir
dos clases de deslumbramientos:
Incapacitante
Es el provocado por la
presencia en el campo visual de una superficie cuya luminancia es muy
superior a la del objeto que se visualiza (ello provoca la aparición
de un velo entre el ojo y el objeto observado, con la consiguiente
disminución de la agudeza visual).
Este tipo de
deslumbramiento es el que ocurre cuando en el campo visual del
operador aparecen ventanas, paredes brillantes, techos, etc.
Inconfortable
Es el causado por la
presencia de una fuente de luz con una luminancia superior a la del
nivel de adaptación, por ejemplo, las luminarias de otros puestos de
trabajo. En este caso no se produce una incapacidad visual, sino una
molestia que puede acarrear, a largo plazo, la aparición de fatiga
visual.
Parámetros de control
Las condiciones
visuales en puestos de trabajo de oficinas dependen de varios
factores: La calidad de la iluminación, la calidad de la tarea visual,
los deslumbramientos, la posición del trabajador, etc.; la influencia
de estos factores en las condiciones visuales puede ser evaluada
mediante dos parámetros :
Condiciones de contraste
En pantallas
Las recomendaciones o
estándares de que se dispone para la evaluación del contraste de los
caracteres en pantalla lo definen como la relación entre la luminancia
(Lc) de los caracteres y la luminancia (Lf) del
fondo de pantalla:
Cc = Lc
: Lf
La Comisión
Internacional de la Iluminación en su publicación CIE nº 60 (1984) y
la NormaTécnica DIN 66234 (1981) proporcionan valores máximo, mínimo y
óptimo de los niveles de contraste de caracteres en pantallas de
visualización de datos. (Ver Tabla 1)

Tabla 1: Condiciones de
contraste recomendadas
En el documento
El contraste en un
documento se define como:

Ld =
Luminancia del detalle.
Lp =
Luminancia del papel.
Es esencial la forma en
que el contraste varía en un determinado ambiente luminoso.
La reflexión de fuentes
luminosas sobre un documento puede, en determinados casos, tener un
efecto enmascarador de ciertas partes del texto.
Este fenómeno no es
fácil de evaluar ya que no sólo depende del tipo de documento (papel
más o menos satinado) sino que también depende del detalle, manuscrito
o impreso en el papel (lápiz, tinta, mecanografía, impresión...).
Más que definir un
modelo de contraste para cada tipo de documento el trabajo de
estandarización europeo se orienta a la definición de una única
muestra de contraste estándar consistente en una superficie oscura y
otra clara cuyas características estén bien definidas y permitan la
simulación de todos los tipos de contraste en las tareas visuales
realizadas en oficinas, etc.
La Comisión
Internacional de la Iluminación en su publicación CIE nº 29 "Guide on
Interior Lighting" propone tres clases de calidad para sistemas de
iluminación, introduciendo a su vez el parámetro "Factor de Contraste
de Referencia" (CRF), el cual se define como :

razón entre el
contraste proporcionado por un estándar en las condiciones de
iluminación a evaluar (C) y el contraste del mismo estándar en unas
condiciones de iluminación de referencia (Cref), siendo
estas últimas las proporcionadas por un sistema de iluminación
totalmente difuso. (Ver Tabla 2)

Tabla 2: Condiciones de
contrastre recomendadas en los documentos
Equilibrio de luminancias
El equilibrio en las
condiciones de luminancia es particularmente importante en los puestos
de trabajo dotados de P.V.D. puesto que el operador está adaptado a
bajos niveles de luminancia, los proporcionados por la pantalla.
Cambios de luminancia demasiado bruscos en el área de trabajo o entre
la pantalla y las superficies de alrededor incluidas las del campo
visual lejano, pueden conducir a la aparición a largo plazo de fatiga
visual.
Las Normas DIN 5035
(1972) y la DS 700 (1977) recomiendan:
La razón de luminancias
entre dos de las tres tareas visuales (pantalla, teclado y documento)
no debería exceder de 3.
La razón de luminancias
entre la luminancia de una superficie en el campo visual lejano y la
luminancia media de la pantalla con texto representativo del trabajo
normalmente realizado, no debería exceder de 10.
La recomendación R-198
INRS (1981) estipula que:
La luminancia de las
tres tareas visuales debería ser la misma.
Las luminancias en el
campo visual tras la pantalla, no deberían exceder las 200 cd/m2.
Asimismo, define la
luminancia de la tarea visual realizada en la pantalla como la
luminancia de los caracteres y no como la media de una pantalla con un
texto representativo.
Conclusiones
Como se menciona en la
introducción, los problemas aparecen al introducir en las oficinas las
P.V.D. como instrumento normal de trabajo.
No es habitual
encontrar espacios concebidos especialmente para la ubicación de las
P.V.D., salvo quizás en las empresas en que exista un departamento en
el que todo el trabajo se desarrolle con las P.V.D. Lo normal y en
definitiva práctico, es que las pantallas se encuentren en los puestos
de trabajo.
Por otra parte, los
nuevos edificios destinados a oficinas suelen tener grandes
superficies acristaladas que permiten un mayor aprovechamiento de la
luz y el calor proporcionado por el sol, unido a la sensación de
confortabilidad que proporciona el poder descansar la vista y la mente
en espacios abiertos.
Ello, que para el
trabajo tradicional de oficina sólo supone ventajas, es la causa de la
mayoría de problemas presentados. Si además, se tiene en cuenta que es
imprescindible un sistema general de alumbrado que permita prescindir
de la variabilidad de la luz solar y que en ocasiones focos de luz
artificial localizados están presentes en los puestos de trabajo, esto
completa las principales causas que pueden originar las deficiencias
(deslumbramientos, presencia de reflejos en la pantalla, excesivo
nivel de iluminación) en las condiciones de iluminación de los puestos
de trabajo con P.V.D.
Estas deficiencias se
manifiestan en mayor o menor grado dependiendo del emplazamiento del
puesto de trabajo respecto, por una parte, de las fuentes de luz
diurna y por otra del sistema general y localizado de iluminación.
En líneas generales,
las acciones a tomar para prevenir estas deficiencias serían las que a
continuación se detallan, teniendo en cuenta dos situaciones posibles,
una de ellas es que la oficina o edificio de oficinas esté en
funcionamiento y se dote de P.V.D., y la otra es que el proyecto de
una oficina o de un edificio de oficinas se encuentre en la fase de
diseño:
-
Ubicarlos terminales
lo más alejados posible de las fuentes de luz diurna y paralelos a
las mismas
Si ello no fuera
posible:
Dotar las ventanas de
cortinas gruesas o de persianas preferiblemente de láminas
verticales regulables.
Apantallar el espacio
de trabajo de modo que impida la reflexión de las fuentes de luz en
la pantalla o el deslumbramiento que estas pudieran provocar en el
operador (ver fig. 6 en la que se indican las zonas alrededor de un
terminal en las que fuentes de luz pueden causar reflejos o
deslumbramientos)

Fig. 6: Muestra de
protección frente a la iluminación exterior
-
Situarlos puestos de
trabajo entre las filas de luminarias del techo.
Si ello no fuera
posible:
Procurar que la
luminaria esté situada directamente sobre el operador, perpendicular
al eje de la pantalla. Ello permite utilizar la zona libre entre dos
regiones críticas correspondientes al riesgo de presencia de
reflejos sobre el teclado (Región I) y en la pantalla (Región II)
(ver fig. 7)

Fig. 7: Posiciones
posibles de las luminancias sobre el terminal
-
Las luminarias del
sistema general de alumbrado deberían estar provistas de difusores o
rejillas con baja luminancia. Sistemas de iluminación a base de
fluorescentes descubiertos y que entren dentro del ángulo de visión
del operador debe rían ser evitados.
-
Agrupar los puestos
de trabajo con P.V.D. y aislarlos mediante partición del espacio de
trabajo.
Si ello no fuera
posible:
Posibilitar la
reducción del nivel de iluminación mediante reguladores de
intensidad o interruptores que permitan apagar de forma
individualizada el sistema general sobre el terminal, y reemplazarlo
por la iluminación localizada del documento, siendo ésta asimismo
regulable de modo que permita conseguir un equilibrio de luminancias
en la zona. (Fig. 8)

Fig. 8: Ejemplo de
iluminación localizada que permite alcanzar el equilibrio de niveles
de iluminación entre Pantalla Documento y Teclado
De las dos situaciones
mencionadas es obvio que la segunda, es decir, poder intervenir en la
fase de diseño, sería lo adecuado ya que las soluciones indicadas, en
muchos casos, se convierten en soluciones parciales las cuales pueden
no ser beneficiosas para la mayoría de los trabajadores que ocupan un
espacio de trabajo abierto, tal y como suelen ser los locales de
oficinas.
Ello implica que las
soluciones teóricas, incluso cuando siguen estrictamente los criterios
de óptimo confort visual, deben aplicarse con prudencia puesto que
podrían no ser aceptadas por el trabajador o trabajadores implicados
si ello supone una modificación importante del puesto de trabajo, por
ejemplo, perder el lugar junto a una ventana, romper la relación con
compañeros de trabajo, sentimiento de aislamiento o segregación
respecto del resto, etc.
También debe tenerse en
cuenta otros factores como el tipo de relación del operador con el
terminal, el nivel de atención requerido y sobre todo el tiempo de
permanencia continuada frente a la pantalla, puesto que las posibles
combinaciones de estos tres factores pueden conducir a diferentes
grados de rigurosidad a la hora de aplicar las soluciones
recomendadas.
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